Desplegar-se: Autogestión, Alquimia y Autosanación.

En esta entrada me gustaría mostrar una visión global, aunque no extensa, de Desplegar-se. En las próximas entradas entraré en más detalle en los aspectos principales.

Algunas de las características principales de Desplegar-se es que utiliza una metodología de autogestión limpia y es por consiguiente, no directiva, emergente.

Limpio

Una metodología limpia quiere decir que permite y promueve la exploración. Para este fin utilizamos fundamentalmente el Lenguaje Limpio. Es pues una autogestión hecha a base de preguntas abiertas.

El proceso de desplegarse es continuo, desarrollativo y emergente. Desarrollativo en el sentido de que puedes seguir construyendo sobre lo que ya has construido. Puedes seguir aprendiendo sobre lo aprendido. Avanzas con todo lo que tienes y nunca está o se acaba. El proceso continua siempre.

Emergente

Emergente quiere decir que el siguiente paso, emerge de la máxima inclusión posible. Por lo tanto no es una parte de nosotros que se impone a las otras. Descartamos las luchas contra nosotros mismos que crean una estructura disfuncional y sufriente. Porque ¿quien lucha contra quien? ¿Quien es «yo» y quien «mi mismo»? Por contra, avanzamos con todo lo que somos en un momento determinado.

Por eso preguntamos tantas veces ¿Y qué más? Para que nuestro siguiente paso incluya el máximo posible de nosotros: de nuestras necesidades, valores, habilidades, gustos, deseos, anhelos, etc.

Quiere decir entonces que el siguiente paso surge de las propias condiciones sin la imposición de un modelo externo, sin una mirada inquisidora, correctora de como debería ser.

Igual que las respuestas a las preguntas emergen sin saber de donde ni cuando, podríamos decir que hay algo más grande que responde las preguntas. Quizás también, si lo permitimos, ese algo más grande quiera hacer las preguntas.

Visto desde otro enfoque podríamos decir que miramos de equilibrar y armonizar el funcionamiento de los dos hemisferios cerebrales, dando un poco más de protagonismo al hemisferio derecho, que usualmente está menos valorado y más inhibido en nuestra sociedad actual.

Los tres aspectos principales

Aunque la Autogestión puede dirigirse a cualquier ámbito, destaco tres ámbitos principales en Desplegar-se. Cuando se dirige a la conducta y la acción la llamo simplemente autogestión. Cuando la autogestión se dirige hacia el conocimiento, la llamo alquimia. Y finalmente cuando la gestión se dirige a la salud la llamo autosanación. En el fondo todo es siempre una cuestión de autogestión.

Autogestión

Como he dicho antes, la autogestión se dirige a los procesos de conducta y acción. Teniendo en cuenta que tanto pensar como sentir son también conducta, el ámbito de la autogestión es muy amplio.

Una idea subyacente es integrar una serie de patrones o caminos de autogestión limpios para que te puedas gestionar de forma cada vez más satisfactoria. Hasta donde tu quieras, como siempre.

La autogestión se mueve desde dos preguntas principales: ¿Qué está sucediendo ahora? y ¿Qué te gustaría que sucediera? Las respuestas a las preguntas incluyen un abanico de posibilidades considerable. Desde lo más grande y evidente hasta lo más sutil. De lo importante a lo trivial. De lo más cercano a lo más lejano. Tanto física como temporalmente. Las respuestas dependen de muchos factores como por ejemplo tus necesidades, tus expectativas y tu sensibilidad. Por eso una de las preguntas más utilizadas es ¿Y qué más?

Lo sutil

Uno de los objetivos principales de Desplegar-se, en sus tres vertientes principales es hacer nuestra mente más sutil. Quiere decir ser más sensibles, ser capaces de notar cosas más pequeñas, tener distinciones más finas. La ventaja de gestionar lo sutil es que es mucho más fácil y tiene un impacto mucho más grande. Otra ventaja es que el nivel de bienestar es directamente proporcional a lo sutil que sea la mente. La dificultad es poder notarlo ya que normalmente estamos muy entumecidos por la sobreexposición a estímulos fuertes y densos.

Trasladando esto a un ejemplo concreto. Si tratamos de gestionar una emoción como el enfado por ejemplo. Si no notamos que estamos enfadados, es probable que el enfado continúe y normalmente crezca. Si a fines didácticos asociamos un número de 0 a 10 a la intensidad de la emoción, esto nos servirá para entender mejor lo que quiero transmitir. Por un lado el enfado será más fácil de gestionar cuanto menos intenso sea. Un enfado 2 es más fácil de gestionar que un enfado 9. ¿Qué necesitas para poder gestionar un enfado 2? Poderlo notar, es decir, tener la sensibilidad y las distinciones adecuadas.

Aparte de la ventaja de poder gestionar un enfado 2 más fácilmente, algo que suele pasar desapercibido es la ventaja de mantenerte por debajo de un enfado 2. A nadie que yo conozca le gusta estar enfadado. Si yo pudiera incrementar mi sensibilidad y notar cuando mi enfado esta a 1, garantizaría que, en general, nunca pasara de este 1, por lo cual mi bienestar seria mayor.

Lo mismo con la información y conocimiento que tengo en mi modelo del mundo o con mi salud. Lo veremos en próximas entradas.

En general pues, buscaremos sensaciones más sutiles, emociones más sutiles y pensamientos más sutiles.

Alquimia – Autoconocimiento

La gestión de la información que tengo abarca todos los datos y el conocimiento o saber. Aquí entrarían todas las informaciones que tengo registradas así como mis creencias y convicciones, mis síntesis personales, etc. Conocer mi información es un ámbito de autoconocimiento el otro es saber quien soy yo.

Yendo de lo burdo a lo sutil sería

– el contenido de mi saber

– ¿cómo sé que sé?

– ¿Quién es el que sabe?

Todo esto sería el objeto de la Alquimia. En cambio los procesos mediante los cuales gestiono mi saber e información, es decir, que hago con eso, correspondería más al primer punto, la autogestión en si.

Autosanación

La autogestión de la salud requiere de nuestra responsabilidad. Salud entendida de una forma amplia abarcando la globalidad del cuerpo-mente. Finalmente salud es bienestar. Bienestar físico, emocional, mental y espiritual. Cada una de estas etiquetas abiertas a diálogo y buscando una sensación de amplitud. No nos queremos quedar en las etiquetas, sino que miramos hacia donde apuntan?

Y evidentemente como tiene la etiqueta auto, requerirá de desarrollo de comprensiones y habilidades, es decir tiempo y práctica. La salud como la felicidad es un proceso, eso quiere decir una actividad. La salud no es algo estático que se tenga y ya. Es un proceso continuo de reequilibrar las funciones del organismo, en su continuo desequilibrarse en sus interacciones con el mundo externo y con el mundo interno: miedos, fantasías, ideales, tabús, etc. Es un proceso continuo de reequilibrar nuestras emociones y pensamientos.

Como se interrelacionan

Entonces todo es autogestión, y evidentemente la salud impacta en la autogestión y la manera de ver y entender el mundo influenciará tu manera de cuidarte y gestionarte. Las tres están entrelazadas de forma que cada una impacta e influencia a las demás. Es importante la salud, pero ¿para qué? Pero es una pregunta un poco trampa, porque de hecho este ¿para que? forma parte de la salud. Una vida sin sentido difícilmente es un vida sana. Por eso muchos procesos de sanación se truncan tras inicios prometedores.

Seguiremos.

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